Centro de Día Murialdo: Atención Personalizada al Menor y a su Entorno Familiar. Un Espacio Alternativo a la Calle
El Centro de Día está situado en la calle Argenta número 4, en los locales anejos a la Parroquia de Nuestra Señora del Recuerdo, en la que se apoya para un seguimiento integral de los menores. Gran parte de los niños participan en actividades deportivas y en grupos parroquiales. La Parroquia de Nuestra Señora del Recuerdo está regida por la Congregación de San José, conocida como los Josefinos de Murialdo, Congregación religiosa de origen italiano con amplia implantación en España y cuyo principal carisma es la dedicación a los jóvenes más desfavorecidos y a sus familias. La Asociación Murialdo, vinculada a la Congregación de San José, conocedora de la labor que nuestra Fundación estaba realizando con las Asociaciones Aventura 2.000 y Maradentro, implantadas en las Parroquias de San Joaquín y la de Virgen del Mar respectivamente, ambas en el barrio de San Blas, solicitó nuestra colaboración para un Proyecto de similares características a los anteriores. La dirección del Proyecto cuenta con la asistencia de 2 educadores fijos a tiempo completo, una coordinadora y un grupo de 15 voluntarios estables. A lo largo de los años de vida del Proyecto, se ha conseguido un grupo de acción cohesionado mediante una relación interpersonal muy positiva que ha ejercido una importante labor con los menores, permitiendo prestar un servicio adecuado y efectivo.
Se procura una atención personalizada al menor y a su entorno familiar, mediante un proyecto paralelo en conexión con éste. Una persona experta en comunicación, una psicóloga y un trabajador social atienden este servicio, dos días a la semana dirigido a los menores y sus familias.
También, se atienden situaciones inmediatas de atención social de las familias del barrio. Los destinatarios del Proyecto son menores escolarizados de edades comprendidas entre 6 y 16 años. La zona de procedencia es el propio barrio de San Blas. En este momento, se atiende a un número de 38 niños y niñas. Además, se presta una atención permanente a ocho familias y se programan encuentros formativos con el resto de los padres o abuelos de los menores. Se mantiene un contacto permanente con sus centros de estudio, colegios o institutos, para ver su evolución tanto personal como académica. El horario de apertura del Centro es diario de 17,30 a 20,30 y los sábados se realizan actividades deportivas, de ocio y de tiempo libre, siempre coordinadas por el equipo educador del Centro.
En vacaciones y durante los meses de verano se realizan excursiones y campamentos. En el mes de julio se celebran dos campamentos. Un "Campamento Urbano" en el que, durante los días que dura el encuentro, se promueve la educación en valores a través de una historia que se desarrolla recorriendo diversos parques y monumentos de la ciudad. En la segunda quincena de julio, se lleva a cabo un Campamento fuera de Madrid. Los dos últimos se han celebrado en Béjar (Salamanca) y Vinuesa (Soria).
El conjunto de los menores atendidos se dividen en grupos por edades. Semanalmente se realizan tareas de apoyo escolar (todos los días para todos los grupos), Técnicas de Estudio para el grupo de mayores (un día a la semana), Talleres de Informática, Inglés, Talleres Manuales y Talleres Audiovisuales. Tres días a la semana, y por grupos, se realizan juegos formativos en los patios. El acceso de los menores el Centro se realiza a propuesta del equipo educativo correspondiente. En la mayoría de los casos el conocimiento del menor se ha realizado a través de familiares o amigos que les cuentan su experiencia y les acompañan al Centro. En otras ocasiones llegan a él por distintos canales: de los Centros escolares en los que cursan sus estudios con un Informe previo del Departamento de Orientación, de Caritas, de los Servicios Sociales Generales o de Familia o a través de cualquier otra Institución pertinente. El Centro cuenta con Licencia del Instituto Madrileño del Menor y Familia, IMMF.
Para poder valorar mejor la realidad del Centro y la repercusión del mismo en los niños y niñas atendidos, sus familias y el entorno social del barrio, hemos entrevistado a Da María del Carmen Martín, responsable del Centro. He aquí sus respuestas:
P.- ¿Cuál es su experiencia de lo que supone el Centro para los menores atendidos?
R.- A los menores se les abre una puerta como espacio alternativo a la calle. Cuando un menor llega al centro nos permite realizar un seguimiento personalizado, previniendo riesgos no aconsejables para su desarrollo personal.
P.- ¿Cuáles son las mayores dificultades encuentran?
R.- En el entorno del menor encontramos muchas necesidades que por falta de recursos humanos, materiales o económicos, no llegamos a satisfacer plenamente.
P.- ¿Qué experiencia tiene el Centro del recorrido académico y personal de los menores atendidos?
R.- Cuando un menor llega al centro presenta carencias de aprendizaje, dificultad en la relación con iguales, falta de hábitos conductuales, proviene de familias, en general, desestructuradas. La familia, por su falta de recursos, confía parte de su educación en nuestro Centro, donde pretendemos llevar a cabo una educación integral realizando un seguimiento personalizado, para de esa manera lograr que continúen sus estudios o puedan formarse profesionalmente.
P.- ¿Cuál es su experiencia del trabajo que se desarrolla con las familias?
R.- Las familias, en general, prestan su colaboración por el bien del menor. Dada la importancia de la familia en el entorno del menor, desde hace tres años, estamos llevando a cabo un proyecto que nos permite colaborar más estrechamente con ellas.
P.- ¿Y con el entorno del barrio, hay alguna experiencia concreta?
R.- La Asociación Murialdo colabora junto con la Parroquia de Ntra. Sra. del Recuerdo en diversos proyectos que nacen partir de nuestra identidad de dedicación a los pobres y abandonados que es nuestra prioridad. Nos abrimos a las necesidades más urgentes y más cercanas de nuestro barrio. Las puertas permanecen siempre abiertas para todos los que quieren encontrar en nuestro ambiente un lugar acogedor y cercano, intentando ser Amigo, Hermano y Padre para todo aquel que se acerca pidiendo una ayuda. Nuestras prioridades más inmediatas son aquellas que dan respuesta a las necesidades más demandadas, como son: Apoyo escolar diario, Garantía Social, Seguimiento familiar, Deporte, Ocio y tiempo libre, Catequesis, Acción social y Convivencias de grupos (formación en valores).
P.- ¿Qué supone para el Proyecto la colaboración de la Fundación Sociedad Protectora de los Niños?
R.- La Fundación Sociedad Protectora de los Niños es parte de nuestros Proyectos. Para nosotros lo más importante es que apuesta por los valores educativo-formativos que se vienen desarrollando en la Asociación Murialdo. Gracias al generoso apoyo económico y estable que nos proporciona nos permite atender a más menores que años anteriores y atenderles con mayor calidad en su desarrollo como personas.
P.- ¿Qué otros Proyectos de índole social llevan a cabo en la Comunidad de Madrid?
R.- En la Comunidad de Madrid tenemos tres sedes: Getafe, Villaverde y Madrid (San Blas). Tres zonas donde nos encontramos constantemente con situaciones de pobreza y marginación en familias, niños y jóvenes. Para responder a sus necesidades pretendemos, mediante los Proyectos, seguir un itinerario educativo que va desde la niñez hasta la vida adulta de la persona, por lo que venimos desarrollando varios proyectos:
• Centro I.N.D.I.S. de atención a la infancia en desventaja social.
• Dos Centros de Día para niños/as y jóvenes.
• Cinco talleres de Garantía Social.
• Cursos de Formación del Plan E (I.N.E.M.)
Formación de educadores.
* Itinerarios Formativos para inmigrantes.
Proyecto de Prevención de comportamientos a (menores de 14 y 15 años)
• Programa de Apoyo Familiar.
* Bolsa de Empleo Proyecto de apoyo Socio-Laboral a Jóvenes Embarazadas.
Proyecto de Acompañamiento Escolar Educación Primaria (PROA).
Todos estos proyectos son fruto de varios años de reflexión acerca de los valores que queremos transmitir, pero nos consideramos una asociación abierta a atender las nuevas necesidades que se vayan creando en los entornos donde estamos.